En el momento del nacimiento, el niñ@ es ubicado boca abajo y observa el suelo. Al poco tiempo, manifiesta su deseo de dirigir su vista hacia el "cielo". Luego de un lapso de tiempo, puede observar la maravilla del firmamento; pero, no lo puede exteriorizar. Cuando tiene la posibilidad de hacer esto último, comparte su asombro con otros que pueden estar observando durante la fase de su oscuridad.
La Astronomía, permite que cada individuo, en cualquier momento de la vida interactue con su medio y se sienta parte del mismo. Pero, mas placentero aún es el momento en el cual construye un espacio para compartir experiencias con pares que poseen también ese asombro.
